viernes, 19 de marzo de 2010

Paul McPardo


Si los Brincos fueron nuestros Beatles, a Juan Pardo le toca el disfraz de McCartney. A los que nos criamos con las monstruosidades que publicó en los ochenta (¡Bravo por la música!), sólo comparables con las de Miguel Bosé, nos tomará algún tiempo recuperarnos para poder apreciar algunas de las baladas que compuso al principio de su carrera. Pero merece la pena. A dos niñas, con Junior, es una suerte de Nights in white satin minimalista. Sol en julio, de los Brincos (que no sé si es de Pardo; quizá sea de la segunda formación del grupo, después de que él y Arbex partieran peras), huele a Here, there and everywhere —y eso es mucho decir.



15 comentarios:

Al59 dijo...

Confirmo: Sol en julio es made in Arbex.

Gharghi dijo...

Ciertamente la comparación con McArney es buena, también fue es ex-Beatle con una carrera en solitario mas comercial.

Joselu dijo...

Guardo un recuerdo ambivalente de aquella música. Por un lado me resulta entrañable. Recuerda un tiempo en que todo era más ingenuo y no sólo yo. Por otro lado, no me gusta escucharla. Nunca me la pondría voluntariamente, igual que no me gusta ver Cuéntame. Es demasiado parecido a mi historia, forma parte de mí, y prefiero evitarlo y reconstruir el pasado con fragmentos a los que doy forma plásticamente. El pasado para mí sólo es útil como inspiración para la escritura. La música es en alguna manera lancinante.

Antonio del Camino dijo...

... Y "Anduriña", por supuesto...

Un abrazo.

Anónimo dijo...

la que era buena, buena, era "mi guitarra", un reagge, tocado del copón ¡¡ en el 73 !! con el farfisa renqueando y todo.
supongo que "lo de después" tendría bastante de "comportamiento reactivo" ante aquella explosión de luz, color y farla, una de cuyas profetisas colabora, now, con cierto maoista resentido.
lo que está claro, para mi, es que la melodía es un don, como tener una bella voz, dibujar bien o estar percutible.
saluditos.

TENOXY

Anónimo dijo...

ah

Anónimo dijo...

ah

Anónimo dijo...

ahtchissss!!!!

tartamudo resfriado

Juan Poz dijo...

Es imperdonable, Alejandro, este chorreón nostálgico... Desde la adolescencia me llegan estos simulacros tan resultones, sobre todo A dos niñas. Jamás se me hubieran ocurrido esas comparaciones que tú has visto con el oído que te caracteriza...
Gracias.

Al59 dijo...

La cuestión, Joselu, es que la música es siempre presente. Por otro lado, ¿qué no lo es? Hasta los recuerdos, si son, son ahora.

Al59 dijo...

Pinturera la de La guitarra, sí. Ob-la-di ob-la-da, life goes on, bra.

Por cierto, ¿es cosa mía o Macca se ha sacudido bastante la imagen de blandengue en los últimos años? En los conciertos canta I'm Down, Helter Skelter, Sgt. Pepper's... Quien tuvo, sostuvo.

Al59 dijo...

A día de hoy no hay música que me haya gustado que me resulte doloroso escuchar de nuevo (algunas me aburren, eso sí). Puede que las cosas cambien, claro.

Juan Poz dijo...

El dolor está en lo irrecuperable: nunca más vamos a oír como oímos..., como bien sabes.

Al59 dijo...

Y, con todo, sólo en la medida en que oímos aún como oímos entonces (recordamos, quizá, el colorido de la audición, aunque no podamos volver a coserlo al sonido mismo) podemos apreciar la diferencia. Lo realmente pasado no cuenta. Sólo el residuo.

Anónimo dijo...

nunca tuve a macca como blandengue; al contrario, siempre agradecí que su música estuviera limpia de ese nefasto timo de la "attitude", garantía de futilidad y, hasta cierto punto, de insuficiencia. lo que hizo es lo que oyes. hecho con esfuerzo y autoexigencia.yo no pido más, allá otros.
El oído no recuerda, la nariz tampoco, sólo el paleocórtex puede hacerlo, cómo con los perfumes.
ese solo de "mi guitarra", no hay nada extramusical en él. sólo notas, acordes y tiempo.
al final vas a tener razón, jp es, si, un macca español

TENOXY